Cómo nace un volcán

Sergio Rodríguez Elizarrarás

Los volcanes son, esencialmente, una de las múltiples manifestaciones superficiales y subsuperficiales de la energía interna del planeta. La actividad volcánica tiene una relación directa con la existencia de calor en zonas relativamente profundas de la corteza, las cuales son conocidas como cámaras magmáticas. Éstas se caracterizan por tener temperaturas y presiones más elevadas que las de los materiales que las rodean, y en su interior coexiste una mezcla de materiales en estado sólido, líquido y gaseoso llamado magma.

El ascenso de los gases y fluidos por diferencias de densidad y temperatura es un proceso físico fundamental. De ahí que el magma más caliente que el material que lo rodea tienda a subir y tratar de llegar a la superficie. Cuando existe el conducto que le permite salir, y arrojar así todo el material sólido, líquido y gaseoso, se forma un edificio predominantemente de forma cónica, alrededor de la boca o fuente de emisión del material. Este tipo de actividad puede durar del orden de los cientos de miles de años a un millón de años con manifestaciones esporádicas de distinta intensidad. Algunos de los ejemplos más relevantes de esta actividad son los grandes volcanes mexicanos como el Popocatépetl, Pico de Orizaba y Colima. Estos grandes aparatos volcánicos cesan su actividad cuando el sistema que aprovisiona a las cámaras magmáticas deja de funcionar.

 

Otra fuente de origen para la generación y ascenso del magma se encuentra en zonas aún más profundas de la corteza terrestre, en los límites con el manto. Ahí las características químicas del magma son diferentes a las anteriores y en general no existen cámaras magmáticas. Los conductos que permiten el ascenso de este magma son generalmente fracturas que llegan a afectar la base de la corteza terrestre. Estas fracturas tienden a sellarse con el paso del magma; sin embargo, el material fundido que llega a salir forma un cono con su cima truncada, producido por el material emitido, el cual está constituido por ceniza, arena, grava y roca sólida, producto del enfriamiento de la lava en la superficie. Erupciones volcánicas como éstas pueden durar del orden de días ó semanas a 10 años, y una vez que cesan no volverán a tener actividad por ese mismo conducto, por lo que son conocidas como vulcanismo monogenético.

La provincia geológica conocida como Faja Volcánica Transmexicana (FVTM), la cual atraviesa al país desde el estado de Veracruz al oriente, hasta los estados de Colima, Jalisco y Michoacán al poniente, es rica en este tipo de manifestaciones volcánicas. Como uno de los ejemplos más recientes y mejor conocidos ocurridos dentro de esta provincia, puede citarse al Volcán Paricutín.

La actividad volcánica tanto a nivel mundial, como dentro de nuestro país, está concentrada dentro de zonas bien definidas que son la expresión superficial de los procesos que se llevan al cabo en el interior del planeta. Es mucho lo que se ha avanzado en el conocimiento de los volcanes; sin embargo, aún se necesitan estudios cada vez más detallados para el entendimiento cabal de todos los procesos que intervienen en las erupciones volcánicas, fenómenos que si bien son espectáculos grandiosos ofrecidos por la naturaleza, pueden llegar a convertirse en peligros que atenten contra la seguridad de los habitantes de áreas cercanas a su ocurrencia.