Conmemoración del 40° Aniversario de la Escuela de Ciencias de la Tierra de la Universidad Autónoma de Guerrero.
Mirar hacia el pasado permite entender el presente y prepararse para el futuro; y la historia del planeta se comprende a través de la geología.
México, con su compleja geología, es un verdadero laboratorio natural que resguarda patrimonio científico, recursos minerales, agua subterránea y ecosistemas únicos. Estudiar y difundir esta riqueza implica ir más allá de las rocas, reconociendo la relación entre la historia del planeta y los retos actuales, para construir un futuro sostenible.
“No heredamos la tierra de nuestros antepasados, la tomamos prestada de nuestros hijos.”
-Proverbio nativo americano, citado en conferencias ambientales de la ONU (1970).
Este enfoque se reflejó en la jornada del jueves 4 de septiembre, realizada en la Escuela Superior de Ciencias de la Tierra de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), en Taxco el Viejo, como parte del 40° aniversario de dicha institución.
En esta ocasión, participaron investigadores de los Institutos de Geología (IGL), Instituto de Geofísica (IGEF) y del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICMyL), quienes ofrecieron diversas charlas al público asistente.
Dr. Néstor Cano Hernández.
En primer lugar, el Dr. Néstor Cano Hernández, investigador del IGL, explicó cómo se forman los yacimientos minerales; señalando que todo sistema mineral responde a cuatro factores claves: geodinámica, arquitectura, fertilidad y preservación. Estos elementos determinan si el magma tiene el potencial de concentrar metales como oro, plata, cobre u otros metales, y sobre todo, si estos depósitos se conservan a través del tiempo.
En el caso de la Sierra Madre del Sur y la región central de Oaxaca, señaló cómo estos enormes procesos -subducción y magnetismo volcánico explosivo- dieron origen a calderas volcánicas y posteriormente, a depósitos epitermales ricos en metales.
El Dr. Cano, con su ponencia, invitó a comprender a la geología como una ciencia de escalas múltiples, reconociendo que todos los procesos tectónicos, fracturas y fenómenos microscópicos están interconectados y contribuyen a entender la formación de estos yacimientos.
Dra. Elisa Fitz Díaz.
Por su parte la Dra. Elisa Fitz Díaz, Secretaria Académica e investigadora del IGL, brindó un recorrido histórico de la geología de Chiapas, y de cómo este estado guarda huellas de procesos que abarcan desde la formación de supercontinentes hasta la tectónica de hoy en día.
A través de mapas, estratigrafía y nuevas técnicas de análisis, revela que el subsuelo chiapaneco no es homogéneo, sino que combina terrenos distintos, separados por grandes fallas litosféricas heredadas; las cuales, han condicionado la evolución de toda la región.
Uno de los puntos claves, es el cinturón plegado de Chicomuselo; ya que, contiene una gran exposición de rocas paleozoicas de México, cuya deformación y composición ayudan a construir episodios tan antiguos como la consolidación y ruptura de Rodinia, hasta los levantamientos asociados a la orogenia chiapaneca de la actualidad.
Asimismo, la Dra. Díaz, mostró que Chiapas no sólo es un lugar con montañas y volcanes activos, sino que también es un laboratorio natural que mantiene la clave para entender la tectónica del sur del país y su conexión con la historia del planeta.
Dr. Eric Morales.
En su intervención, el Dr. Eric Morales Casique, investigador de Geología, dirigió la atención del público a un recurso vital pero poco visible: el agua subterránea.
Señaló la paradoja de este recurso, pues, aunque constituye la mayor reserva de agua dulce del planeta y es la base del abastecimiento agrícola y urbano en México, las regiones donde el agua es más escasa concentran la mayor actividad económica, lo que ha llevado a la sobreexplotación de los acuíferos y a problemas tan graves como la subsidencia (hundimientos del suelo).
Pero esto no es el único problema, el Dr. también advierte de otros impactos como: la pérdida de conectividad hidrológica entre ríos, lagos y acuíferos, lo cual altera los ecosistemas y los distintos procesos naturales.
“El agua no es necesaria para la vida, es la vida misma.”
-Antoine de Saint-Exupéry, Tierra de hombres (1939).
Dr. José Luís Macías Vázquez.
También se contó con la participación del Dr. José Luís Macías Vázquez, Director del IGEF, quien habló de la Geofísica y de cómo esta ciencia va más allá de estudiar terremotos; ya que, el Instituto de Geofísica cuenta no solo con el Servicio Sismológico Nacional, sino también con el Servicio Mareográfico Nacional; proyectos innovadores en clima espacial, vulcanología, vulcanología submarina, sismología volcánica y dendrocronología (análisis de los anillos de los árboles para entender procesos volcánicos y climáticos).
Dr. Jhon S. Armstrong Altrin.
El Dr. Jhon S. Armstrong Altrin, investigador del ICMyL, presentó un panorama amplio de sus investigaciones sobre sedimentos costeros en México, tanto en el golfo como en el pacifico.
Su equipo ha analizado varias playas para entender la composición geoquímica y mineralógica de los sedimentos, es decir, de qué rocas provienen y cómo los ríos y procesos tectónicos influyen en lo que finalmente llega a la costa.
Un eje central de su trabajo es el uso de circones (minerales muy resistentes que conservan la “memoria” de su origen), cuyo análisis permite fechar una edad de miles de millones de años y rastrear terrenos que aportan material a las playas actuales.
Equipo de trabajo.
Por último la Dra. Blanca Prado Pano, Coordinadora del Proyecto Universitario de Estudios Interdisciplinarios del Suelo (PUEIS) presentó el programa “Doctores de los Suelos” el cual subraya que el recurso “suelo” es mucho más que “tierra”; es un sistema vivo y complejo que sostiene la vida.
En México, entre el 60 y 70 por ciento de los suelos muestra algún grado de degradación, cuya causa principal es por la práctica agrícola intensiva, deforestación y expansión urbana. Estas causas solo reducen la fertilidad y provocan problemas como la contaminación por fertilizantes, metales pesados, microplásticos y el “hambre oculta”; refiriéndose a la falta crónica de micronutrientes en los cultivos.
Este grave problema motivó el desarrollo de su proyecto; ya que, perder suelo significa perder seguridad alimentaria, hídrica, climática y social. Por esta razón, fue y es fundamental capacitar a numerosos agricultores en el diagnóstico y manejo sostenible del suelo.
La idea es formar líderes locales que compartan sus conocimientos de agricultor a agricultor, creando así un sistema autosuficiente y duradero. Por ello, desarrollaron manuales prácticos, talleres y módulos de capacitación adaptados a los problemas vitales, como la sanidad, la recarbonización del suelo o la pérdida de biodiversidad.
El éxito de su proyecto se ha visto reflejado en el estado de Guerrero, donde los propios campesinos ya están replicando la experiencia, siendo así agentes activos de conservación y manejo sustentable.
Con esta última plática cerró el evento que conmemora la inauguración de esta área científica dentro de la Universidad Autónoma de Guerrero, resaltando la importancia de su fundación y trayectoria, e incentivando a los estudiantes de la misma, a no solo adquirir conocimiento, sino también a replicarlo.
Redacción: Israel Adrian Medina Padilla. Revisión: Mtro. Jesús Aceves Romero.